Small Pencil Cerebristicamente: Alimentos para el cerebro (transcripción)

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ANGEL PAZ - Bloguero

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Alimentos para el cerebro (transcripción)

comida y cerebro

Lo que usted come, y cuándo, repercute en su cerebro, mucho más de lo que podría pensar.

"¡Cómete el pescado!" me decía mi madre. "Es alimento para el erebro". Debo aclarar que ella no era nutrióloga. Solo citaba una creencia de nuestra vieja tradición alimentaria.

Ahora bien, Judith Wurtman es una científia nutrióloga del Instituto Tecnológico de Massachusetts (ITM). Cuando su hija estaba estudiando para su examen final de derecho, la señora Wurtman le recomendaba comer atún "para tener la inteligencia despierta". Y ella misma cuando viaja, lleva consigo varias latas de atún para tomarlas como tentempié.

cerebro activoLa señora Wurtman y su colega y cónyuge, el doctor Richard Wurtman, director del Centro de Investigaciones Clínicas del ITM, han medido la manera en que el cerebro reacciona ante diferentes alimentos. Ellos y otros investigadores han descubierto que la comida afecta a la mente en formas tan notables como inesperadas. En otras palabras, lo que usted se lleva a la boca puede modificar su estado de ánimo, su memoria y lucidez mental, y hacerlo más despierto.

"Me sigue intrigando", observó Richard Wutman "el hecho de que el cerebro haya evolucionado de tal forma, que su funcionamiento y proesos químicos dependan de si uno almorzó o no, y de qué almorzó. Yo mismo no hubiera diseñado así el cerebro". Pero todo parece indicar que así procedió la naturaleza, y lo que los cientïficos han podido averiguar al respecto puede sernos de suma utilidad.

Aproveche estos hallazgos en el transcurso de un día normal, y muy posiblemente mejore su agudeza mental.

Desayuno

desayunando pan

Lo primero que hace mucha gente en la mañana es agasaparse con carbohidratos como los que contiene el pan dulce. Como los azúcares y almidones incrementan la concentración en el cerebro de una sustancia neuretransmisora sedante, llamada serotonina, quien desayune este tipo deralentizado alimentos tal vez no alcance un nivel óptimo de energía.

El tocino y los huevos contienen grandes cantidades de grasa y colesterol. Tardan más en digerirse. lo cual disminuye el flujo de sangre al cerebro y reduce la agudeza mental. "Cuando veo a la gente desayunando huevos con tocino", afirma Judith Wurtman "siento ganas de entrometerme y decirles: ¿por qué comes eso? ¿acaso no sabes cómo van a sentrse después?"

En opinión de los científicos, en un buen desayuno se deben incluir alimentos bajos en grasas. Según eso, habría que comer jamón magro en vez de salchichas o tocino, queso con bajo contenido de grasa o de tipo cottage en lugar de mantequilla, y fruta fresca o jugo en vez de jarabes y otros alimentos azucarados. (La fructosa, el azúcar contenido en las frutas, es de más lenta digestión y por ello no provoca la reacción que suelen desencadenar el azúcar refinado, los edulcorantes de maíz y la miel).

¿Qué decir de la cafeína?. Si toma usted una o dos tazas de café en el desayuno, se sentirá más alerta: se acortarán sus tiempos de reacción y realizará mejor algunas tareas mentales difíciles. Sin embargo, después de la tercera o cuarta taza, la sobrestimulación por efectos de la cafeína puede hacerle sentir ménos lúcido.

Comida

La mayoría de las personas están conscientes de los pelgros de tomar tres copas con las comidas y de que ello pueda entorpecer la mente el resto chica tomando alcohol de la tarde. (Al alcohol se le debería llamar alimento "anticerebro", pues la ingesta crónica de alcohol puede ocasionar en este órgano daños estructurales y funcionales .) Con todo, pocas personas están conscientes del efecto de una comida en la que se ingieren carbohidratos en cada plato; es decir, una comida que solo incluya alimentos alimentos como pan, pasta o patatas, y algún postre dulce. Una investigación que dirigió la psicóloga Bonnie Spring reveló que este tipo de comidas vuelve a las mujeres soñolientas, y a los hombres, más calmados incluso aletargados. Además, declara la señora Spring, "descubrimos que las personas mayores de 40 años eran menos capaces de concentrars en su trabajo por un período de hasta cuatro horas después de comer carbohidratos, que quienes ingirieron, en vez de ello, una comida rica en proteínas".

¿A qué se debe esto? Las comidas ricas en proteínas provenientes de aves o pescados, por ejemplo, abastecen al torrente sanguíneo de tirosina y otros aminoácidos. La tirosina pasa a través de un filtro protector llamado barrera sanguínes del cerebro. Una vez en el cerebro, este aminoácido se convierte en los compuestos llamados dopamina y norepinefrina, que ponen a uno más despierto. Si la tensión nerviosa agota la reserva de estos neurotransmisores en el cerebro, la persona podría caer en un estado de confusión, indesición, angustia y depresión.

Otro compuesto clave que se trasporta a través de la barrera sanguínea del cerebro es la colina, presente en el pescado, la carne, la yema de huevo, los derivados de la soya, la avena, el arroz, los cacahuates y las nueces. La colina es un precursor químico del neurotransmisor cerebral llamado acetilcolina. Este último desempeña un importante papel en la memoria.

Cena

A no ser que usted necesite estimulación y energía para trabajar o estudiar toda la noche, absténgase de ingerir en la cena proteínas como la contenida en un jugoso bisté o en el pescado. Ingiera mejor carbohidratos. Estos alimentos alteran en forma indirecta la química cerebral, al desencadenar la secreción de la hormona llamada insulina. hacen que las células musculares acaparen los aminoácidos presentes en el torrente sanguíneo., excepto el triptófano, compuesto residual que compite con otros aminoácidos para atravesar la barrera sanguínea del cerebro. Al reducirse esta competición, una mayor cantidad de triptófano penetra en el cerebro, en donde se convierte en el neurotransmisor sedante llamado serotonina.

¿Qué hay de bueno en el vaso de leche que su madre le hacía tomar para que se durmiera más fácilmente? Ella estaba en un error. Si bien es verdad que la leche contiene triptófano, los neurólogos ahora consideran que las proteínas presentes en la leche anulan el efecto de este aminoácido Nada mejor antes de ir a la cama, que una cena rica en arbohidratos, como galletas de avena o bizcochos con mermelada.

Es posible que los carbohidratos influyan en la mente más de lo que pensaban los científicos. En opinión del doctor Samuel Seltzer, además de volver a una persona soñolienta, el triptófano también puede contibuir a disminuir la sensibilidad al dolor.

aburrida

Los Wurtman y otros científicos opinan que mucha gente ingiere inadvertidamente dulces y otros carbohidratos para sentirse mejor. Por ejemplo, cuando los días comienzan a acortarse cada otoño, algunos de nosotros caemos en un problemático estado llamado Trastorno Afectivo Estacional, en el que la persona se siente deprimida, duerme más que de costumbre en la noche pero se despierta insatisfecha y sube de peso.

Este aumento de peso característico de la época fría se debe en gran parte a que ingerimos carbohidratos en respuesta a algún antojo que experimentamos a menudo al fin de la tarde o por la noche.

Durante los días más cortos del otoño y del invierno, la glándula pineal elabora mayores cantidades de la hormona melatonina, que regula los ciclos de sueño y vigilia. Según Richard Wurtman "esta hormona puede tener cierto efecto sobre la serotonina cerebral". Para compensar sentimientos de irritabilidad, malestar, mal humor y depresión, quienes padecen del Trastorno Afectivo Estacional, comienzan a ingerir cantidades excesivas de carbohidratos a fin incrementar los niveles de serotonina en el cerebrofumadora y mitigar momentáneamente su sombrío estado de ánimo.

Asimismo, es frecuente que los fumadores que en algún momento deciden prescindir del cigarrillo se consuelen ingiriendo dulces y otros carbohidratos. En un estudio hecho hace poco, la psicóloga Spring descubrió que el triptófano, con su propiedad de elevar la concentración de serotonina en el cerebro, prevenía de hecho los síntomas de abstinencia de la nicotina.

Para las víctimas del Trastorno Afectivo Estacional, los ex fumadores y otras personas, es importante recordar que una cantidad tan pequeña como 50 gramos de carbohidratos basta para desencadenar la reacción que produce la serotonina, sustancia sedante en el cerebro. Una mayor cantidad de carbohidratos probablemente haga engordar, sin que por ello la persona se sienta más tranquila. Por otra parte, el efecto no es inmediato. Puede transcurrir una hora antes de que sus galletas de la merienda sean digeridas y comiencen a apaciguarle la mente y a calmarle el apetito.

pildoras

Ingerir los alimentos apropiados en el momento apropiado del día puede marcar una considerable diferenia en su estado de ánimo. Pero, en vez de limitarse a adecuar su dieta, algunas personas prueban las píldoras que, supuestamente, mejoran el funcionamiento del cerebro. Algunas de ellas son tan fácilesde conseguir como la colina, de la que una forma muy adulterada se comercializa bajo el nombre de lecitina. También están la carnitina, molécula trasportadora que interviene en el metabolismo de los ácidos grasos, y la tirosina, que en su forma pura -es decir, en ausencia de los otros aminoácidos que normalmente la acompañan en los suplementos dietéticos- puede ocasionar peligrosas alteraciones de la tensión arterial. En EEUU solían venderse píldoras de triptófano como suplemento dietético, pero la Dirección de Alimentos y Medicinas las prohibió a consecuencia de por lo menos 28 decesos por adulteración.

Los científicos desaconsejan la ingestión de este tipo de medicamentos destinados a alterar el estado de ánimo. La química cerebral funciona como una delicada balanza, en la que el exceso de una sustancia clave puede ocasionar la escasez de otra. Así, por ejemplo, quien consume grandes cantidades de tirosina puede ver reducida la cantidad de triptófano que atraviese la barrera sanguínea del cerebro.

El mejor consejo, opina Judith Wurtman, es alimentar el cerebro con nutrientes y no con píldoras. asi es "Es imposible ingerir una sobredosis de los aminoácidos contenidos en los alimentos", señala. "Obténgalos en la forma que ha previsto la naturaleza, es decir, de los alimentos".
Últimamente hemos aprendido a preferir alimentos que ayudan al corazón y que ontribuyen a prevenir el cáncer. Ahora debemos aprender a elegirlos pensando en lo que conviene a nuestro cerebro.



Fuente original del artículo:

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