
Contrario a lo que popularmente se piensa y dice, la ciencia indica que de amor sí te puedes morir y que este sentimiento no nace en el corazón, sino en el cerebro, concretamente en el hipotálamo. Aunque es más romántico decir "Te amo con todo mi corazón" que "Te amo con todo mi hipotálamo" y es más estético relacionar el sentimiento con un corazón que no tiene forma real de éste órgano, es necesario conocer qué pasa en nuestro cuerpo cuando cupido se hace presente.